En esta costera localidad existe una tradición muy antigua de la cual son protagonistas simpáticas señoras. Son las famosas "tortilleras", esforzadas mujeres que ofrecen en forma semiambulante dos productos que se han convertido en todo un símbolo culinario de este poblado: las tortillas y el marisco.

 

 

Las Palomitas (nombre institucional), se ubican en quioscos a orilla de la carretera donde pueden recurrir los compradores, pero su especialidad de venta es durante unos minutos a bordo de los buses que obligatoriamente tienen que realizar el registro en el control carretero. Con sus canastos, también persiguen a cualquier vehículo sospechoso de parar a comprarles sus ricos productos.